Cardiopatía isquémica - Capítulo 2

  • Cicco
  • Cicco
  • Nivel
  • Arterial
  • Aumento
  • Vascular
  • Endotelial
  • Proceso
  • Efectos
  • Enfermedad
  • Efecto
  • Actividad
Actividad física y cardiopatía isquémica aterosclerótica. Luis Cicco

Cardiopatía isquémica - Capítulo

VER EL LIBRO COMPLETO Capítulo 2 Actividad física y cardiopatía isquémica aterosclerótica Luis Cicco Historia y presente Nacemos, crecemos, nos reproducimos y morimos. Un ciclo que se repite infinitamente permitiendo que la especie humana siga persistiendo en la faz de la tierra y sigamos evolucionando como especie. Así la vida fluye y conlleva grandes misterios y asediantes amenazas. Entre estos riesgos por vivir, y desde los primeros días de nuestras vidas, nos enfrentamos al proceso ateroesclerótico, tan silente e incesante en su cotidiano accionar sobre nuestro árbol arterial. Este complejo proceso fue largamente estudiado, dándose los primeros pasos del conocimiento en el tema, con los estudios de Karl Rokitansky en 1852, fecha en el cual se publica su libro A Manual of Pathological Anatomy. En éste, presenta su “hipótesis de la incrustación”. Esta teoría consideraba procesos que sucedían en la capa interna de las arterias con degeneración de proteínas y fibrina específicamente, que finalizaban en un interior de cristales de colesterol y glóbulos grasos. No iba a pasar mucho tiempo hasta que, en 1856, Virchow formulase otra teoría del proceso que él mismo denominó endarteritis deformans, donde el ateroma se producía como un proceso inflamatorio dentro de la íntima. Pero también sostuvo el valor de las fuerzas mecánicas sobre la pared, las fuer- zas de roce, como estímulo irritante y que la endarteritis era parte de un mecanismo de reparación. Todo un adelanto para la época, y con valor hasta el presente, ya que aún siguen vigentes algunos de los conceptos por él enunciados. Pero fue en 1976 cuando Ross y Glomset, presentan la hipótesis de la aterosclerosis como la respuesta a una injuria donde las células de la pared vascular oficiaban de respondedores a la misma. A partir de la misma se activa la producción de factores de crecimiento y la proliferación de células musculares lisas. De esta fecha al presente la inflamación ganó protagonismo en el proceso ateroesclerótico, pasando por la agresión y disfunción del endotelio, depósitos lipídicos, proliferación de tejido conectivo a nivel miointimal y formación de placa. Es decir que esta compleja obra teatral llamada ateroesclerosis, cuyo escenario es el árbol arterial, cuenta con una escenografía muy variada y múltiples actores: endotelio vascular, pared arterial, fuerzas de roce, producción de óxido nítrico, activadores de la inflamación, infecciones, etcétera, con un desenlace muy conocido, el posicionamiento en primer lugar de la mortalidad por todas las causas de la enfermedad cardiovascular. Según las encuestas de la Organización Mundial de la Salud (OMS) 2015, murieron 17,7 millones de personas por esta causa, lo que representa un 31 % de todas las 31

Biblioteca