Views
10 months ago

Tratado de Actualización en Psiquiatría - Fascículo 13

  • Text
  • Zoofilia
  • Froteurismo
  • Sadomasoquismo
  • Paidofilia
  • Fetichismo
  • Voyeurismo
  • Parafilias
  • Poscoito
  • Compulsiva
  • Vaginismo
  • Dispareunia
  • Precoz
  • Orgasmicos
  • Sexual
  • Sexo
  • Hipoactivo
  • Sexual
  • Sexual
  • Sexuales
  • Sexual
Trastornos sexuales y de la identidad sexual - Autor: Dr. Gustavo Corra

Trastornos sexuales y

Trastornos sexuales y de la identidad sexual // Paidofilia Criterio diagnóstico (Tabla 12). Nosografía comparada El DSM IV TR sostiene que la actividad debe ocurrir en un varón heterosexual y al menos durante seis meses de evolución para establecer el diagnóstico. La CIE 10, si bien coincide en términos generales, tiende a entender el transvestismo fetichista como un fenómeno más cercano a los trastornos del género como una parte del proceso por el que puede transcurrir un transexual. Tabla 12 // Transvestismo fetichista. CIE 10 F65.1 Consiste en llevar ropas del otro sexo con el objetivo principal de obtener excitación sexual. Este trastorno debe distinguirse del fetichismo simple en el sentido de que los objetos fetichistas o las ropas no sólo se llevan, sino que se llevan para crear la apariencia de ser una persona del sexo opuesto. Normalmente se lleva más de un artículo y a menudo una vestimenta completa incluso con peluca y maquillaje. El transvestismo fetichista se distingue del transvestismo transexual por su clara asociación con la excitación sexual y con el fuerte deseo de quitarse la ropa una vez que se alcanza el orgasmo y la excitación sexual declina. Generalmente en los transexuales hay antecedentes de transvestismo fetichista como fase anterior y probablemente en estos casos representa una etapa del desarrollo del transexualismo. Incluye: Fetichismo transvestista. DSM IV TR Criterios para el diagnóstico de F65.1 Fetichismo transvestista (302.3) A. Durante un período de al menos 6 meses, fantasías sexuales recurrentes y altamente excitantes, impulsos sexuales o comportamientos que implican el acto de transvestirse, en un varón heterosexual. B. Las fantasías, los impulsos sexuales o los comportamientos provocan malestar clínicamente significativo o deterioro social, laboral o de otras áreas importantes de la actividad del individuo. Especificar si: Con disforia sexual: si el individuo presenta malestar persistente con su papel o identidad sexuales. Paidofilia En la paidofilia la fantasía sexual gira alrededor de la actividad sexual con niños. Dependiendo de la gravedad de la patología, esta fantasía puede, en mayor o menor grado, ser llevada a cabo. Dado el carácter de patología de alto riesgo en lo referente a la integridad de las víctimas, algunos autores proponen la necesidad de desarrollar criterios diagnósticos más específicos que permitan diferenciar los límites poco claros entre las fantasías paidofílicas y los actos que involucren a terceros (35, 36). Las fantasías y los actos sexuales en la pedofilia pueden ser tanto de elección homosexual como heterosexual o indistintas con respecto al género. En general, se diagnostica en hombres, y la pedofilia en la mujer se encuentra más ligada a otros trastornos psiquiátricos de gravedad, psicosis, trastornos graves de personalidad, etcétera. Los criterios diagnósticos proponen una diferencia de edad de al menos 5 años entre el victimario y su victíma para que la parafilia sea diagnosticada, aunque igualmente los hechos reportados clínicamente en los que esta diferencia de edad no sea tal deben ser evaluados individualmente y controlados de manera preventiva. Cuando las fantasías paidofílicas irrumpen en el terreno del acto pueden ser muy diversas sus manifestaciones, son comunes escenas de exhibicionismo o voyeurismo, en las que el niño es espiado en su intimidad o le son mostrados los genitales. El niño puede ser tocado y se pueden desarrollar actividades masturbatorias tanto en la víctima como en el victimario. Este puede intentar generar placer sexual en la víctima. Las actividades pueden incluir el contacto oral, genital o anal. El vínculo, fantaseado o llevado al acto, puede establecerse con niños que pertenezcan al núcleo familiar o que estén fuera de éste. En el primer caso, la paidofilia incestuosa, los ataques sexuales son perpetrados la mayor de las veces de manera frecuente y sostenida hasta la adolescencia avanzada. Suele ocurrir que los padres incestuosos no manifiesten signos de pedofilia en otros ámbitos diferentes del familiar. Las víctimas de incesto familiar suelen también ser de edad algo mayor que en la paidofilia no incestuosa (37). El paidofílico incestuoso suele sostener la fantasía de haber sido inducido por el mismo niño a la actividad sexual, posiblemente esta fantasía se deba a una interpretación distorsionada de la demanda de cariño paternal por parte de los niños. Cuando la víctima de la pedofilia no pertenece al entorno familiar y existe un ataque sexual, éste suele ser único, pero implica también graves consecuencias para la víctima, por ser éstos los casos de mayor riesgo de lesiones o muerte. Para algunos autores este riesgo de ataque violento y muerte es propio de la pedofilia y de las parafilias en general, así como de los desórdenes relacionados con las parafilias. En algunas pedofilias la actividad sexual es masturbatoria luego de que el victimario establezca una relación de seducción con el niño o durante la misma. Una paciente que relataba haber sido víctima de repetidos ataques sexuales por parte de su padre, reconocía haber sentido frente a sus hermanas cierta sensación de orgullo por ser la elegida de éste. Este sentimiento, que era entendido por su padre como un requerimiento de la actividad sexual por parte de su hija, sólo significaba una muestra de la inmadurez de ésta frente al desconocimiento del sentido de la actividad sexual. En nuestro medio no existen hasta la fecha actividades médicas en el terreno de la prevención primaria de la parafilia. Estados Unidos y algunos países de Europa plantean importantes propuestas en este nivel (25, 38). Hay estudios en relación a la correspondencia directa entre el abuso de sustancias y los ataques paidofílicos (39). Virginia A. Kaplan propone una interesante división entre dos formas clínicas bien diferenciadas, el paidófilo y el “molestador de niños”. El primero buscaría niños Sciens Editorial Tratado de Actualización en Psiquiatría 17

CAPÍTULO XVII Trastornos sexuales y de la identidad sexual // Sadomasoquismo con el único objetivo de establecer contacto sexual con ellos siendo ésta su única, o al menos preponderante, preferencia sexual. En el segundo grupo, la búsqueda no se enfocaría a mantener relaciones sexuales con niños y la elección de éstos sería solo por la conveniencia de su inmadurez para ser atraídos como compañeros de juegos sexuales. En general, los molestadores de niños han sido ellos mismos en la infancia víctimas de molestias sexuales y sus actuaciones tienden a ser menos organizadas y como expresión de aspectos de desinhibición aislados no conducentes a una relación sexual. Criterio diagnóstico (Tabla 13). Nosografía comparada El DSM IV TR abarca los criterios de la CIE 10 y agrega que la evolución del cuadro debe ser al menos de seis meses, define también que la persona debe ser mayor de 16 años y tener una diferencia de edad con la víctima de al menos cinco años. Tabla 13 // Paidofilia. CIE 10 F65.4 Se trata de una preferencia sexual por los niños, normalmente de edad prepuberal o de la pubertad temprana. Algunos de los afectados sienten atracción únicamente por las chicas, otros únicamente por los chicos, y otros están interesados por ambos sexos. La paidofilia se presenta raramente en mujeres. Los contactos entre adultos y adolescentes sexualmente maduros es algo socialmente reprobado, en especial si los que intervienen son del mismo sexo, pero esto no se acompaña necesariamente de paidofilia. Un incidente aislado, en especial si el que lo lleva a cabo es un adolescente, no es signo de la presencia de la tendencia persistente o predominante que se requiere para el diagnóstico. No obstante, entre los afectados de paidofilia, hay varones que manifiestan una preferencia por una relación de pareja sexual adulta, pero que debido a que hay reiteradas frustraciones en sus intentos de contactos adecuados, los han sustituido de manera habitual por niños. Los varones que abusan sexualmente de sus propios hijos prepuberales suelen abordar en ocasiones también a otros niños, pero en ninguno de estos casos hay nada más en su comportamiento que sugiera una paidofilia. Sadomasoquismo Sadismo y masoquismo sexual se funden como trastornos complementarios, desde un principio dada su mutua necesidad para el desarrollo de la práctica. Es común la alternancia de los roles durante su ejercicio. Sadismo y masoquismo comparten también su lugar en los desarrollos teóricos de la Psicología que intentan dar cuenta de su estructura y etiología. En el sadismo la fantasía sexual llevada a cabo consiste en generar dolor, situaciones de humillación y degradación en el compañero. Es de gran importancia destacar que esta actividad puede ser tanto una parafilia de gravedad que coexiste con situaciones en que se involucran a terceros no alertados, muchas veces con resultados fatales que llegan incluso a lesiones y homicidios sexuales, como por otro lado, ser una manera de actividad sexual consensuada y llevada a cabo en un contexto de control en el que la puesta en práctica de estas fantasías conduce al placer erótico. En el medio de ambas actividades descriptas hay un terreno en el que la actividad sadomasoquista fluye en los vínculos cotidianos de las relaciones de pareja siendo éstos particulares para cada caso (40). Esta parafilia es la que tal vez más desarrollo mediático ha tenido desde la universalización de la información. Además la actividad sadomasoquista ha dado un importante paso al mundo de la industria habiéndose desarrollado múltiples negocios afines a ésta, desde bares, clubes nocturnos en los que se comparte la actividad, hasta lugares de venta de objetos específicos para la práctica sadomasoquista (SM). Especialmente en los países que han sufrido un crecimiento económico exuberante durante las ultimas décadas, como EE.UU. y los países de la unión europea, el SM se ha transformado en una industria poderosa relacionada con la vestimenta, los elementos de uso sexual y múltiples negocios que facilitan el acercamiento social y las condiciones para la práctica del SM. Esta industria no ha florecido de la misma manera en los países en vías de desarrollo en los que la actividad sadomasoquista no goza de tanto vuelo, reduciéndose más al contexto de la intimidad de aquellos que comparten este tipo de ejercicio sexual. Al igual que en otras actividades sexuales en las que los participantes consienten previamente su participación, se ha planteado al SM consensuado como una elección sexual que debiera quedar fuera de las clasificaciones de lo parafílico, o patológico, y se retirara de las clasificaciones de trastornos de la actividad sexual entendiéndose como una elección de ejercicio de la sexualidad. Para algunos autores las personas que participan frecuentemente de actividades SM condicionan de manera importante su forma de vida a este tipo de accionar. Se abre un terreno novedoso e inexplorado para la actividad psicoterapéutica, debiendo ser éste un terreno que debe ser abordado científicamente por sus particularidades (41). Esclavitud Puede ocurrir en las relaciones sadomasoquistas la elección de vida en la forma de esclavitud en las que “amo” y “esclavo” establecen un vínculo de tipo SSC, es decir Safe, Sane and Consensual (Seguro, sensato y consensual). De esta manera, el vínculo establecido durará en el tiempo lo que dure este convenio. Suele ser un convenio de tiempo total en el que la persona sometida quedará a amplia disposición de quien la domine, y este último en la obligación de dominarla, incluyendo en este ejercicio prácticas sexuales. De 154 casos investigados por miembros del Institute for Advanced Study of Human Sexuality, San Francisco, CA, EE.UU. un 53% fueron mujeres y un 47% hombres de edades entre 18 a 72 años, estas parejas profundizaron en un vínculo que pudiera aproximarse lo más posible a un vínculo de esclavitud en la que los roles son mantenidos como 18 Dr. Gustavo Corra

Biblioteca

Guía de tratamiento 2019 - Abril 2019
Farm. endócrina y del metabolismo. Parte 1
Farm. endócrina y del metabolismo. Parte 2
Neurotransmisión adrenérgica - 7/2018
Dislipemias y aterogenesis
Hipertensión Arterial
Bases biológicas y targets
Neurociencia & Cardiología 1 - Julio 2018
Guías de tratamiento 2018 - Marzo 2018
AAP Forense 39 - Octubre 2018
Urgencias 1 - Trastornos de ansiedad
Urgencias 2 - Psicosis de base somática
Urgencias 3 - Psicosis endógenas agudas
Urgencias 4 - Episodios agudos en psicosis crónicas
Urgencias 5 - Episodios agudos en psicosis orgánicas crónicas
Urgencias 6 - Trastornos de la personalidad
Alcohol
Cocaína
Psicofármacos. Benzodiacepinas y drogas Z
Tabaco
Marihuana
Poblaciones especiales
Deterioro corgnitivo leve
Gerontopsiquiatría - Trastornos depresivos
Gerontopsiquiatría - Trastornos de ansiedad
Imágenes de la Psiquiatría Latinoamericana
Volumen I - Esquizofrenia y otras psicosis
Volumen II-2 - Trastornos depresivos II - 9/2010
Volumen II - Trastornos depresivos I - 7/2010
Volumen III - T. del ánimo: Bipoladirar 5/2011
Volumen IV - Demencias - 9/2011
Volumen V - Adicciones - 4/2012
Volumen VI - Trastornos de ansiedad - 11/2012
Volumen VII - Adultos mayores - Agosto 2013
Tratado de actualización en Psiquiatría - Fascículo 1
Tratado de actualización en Psiquiatría - Fascículo 2
Tratado de actualización en Psiquiatría - Fascículo 3
Tratado de actualización en Psiquiatría - Fascículo 4
Tratado de actualización en Psiquiatría - Fascículo 5
Tratado de Actualización en Psiquiatría - Fascículo 6
Tratado de Actualización en Psiquiatría - Fascículo 7
Tratado de Actualización en Psiquiatría - Fascículo 8
Tratado de Actualización en Psiquiatría - Fascículo 9
Tratado de Actualización en Psiquiatría - Fascículo 10
Tratado de Actualización en Psiquiatría - Fascículo 11
Tratado de Actualización en Psiquiatría - Fascículo 12
Tratado de Actualización en Psiquiatría - Fascículo 13
Tratado de Actualización en Psiquiatría - Fascículo 14
Tratado de Actualización en Psiquiatría - Fascículo 15
Tratado de Actualización en Psiquiatría - Fascículo 16
Tratado de Actualización en Psiquiatría - Fascículo 17
Tratado de Actualización en Psiquiatría - Fascículo 19
Tratado de Actualización en Psiquiatría - Fascículo 20
Tratado de Actualización en Psiquiatría - Fascículo 21
Tratado de Actualización en Psiquiatría - Fascículo 22
Tratado de Actualización en Psiquiatría - Fascículo 23
Tratado de Actualización en Psiquiartía - Fascículo 24
Tratado de Actualización en Psiquiatría - Fascículo 25
116 - M Toledo y col - Junio de 2019
116 - C Morra - Junio de 2019
115 - D Cohen - Mayo 2019
115 - CP Ríos - Mayo 2019
114 - A Gómez - Abril 2019
114 - A Kabanchik - Abril 2019
113 - HA Serra - Febrero 2019
113 - Mazzoglio y Nabar Martín - Febrero 2019
113 - GB Acosta - Febrero 2019
113 - L Allegro - Febrero 2019
psico 113 - Novedades
112 - MS Pérez de Vargas - Enero 2019
112 - J Galzerano - Enero 2019
112 - Novedades - Enero 2019
Psico 111 - 1
Psico 111 - 2
psico 110 - 1
110 - MS Pérez de Vargas
psico 109 - 1
psico 109 - 2
108 - E Carranza Vélez - Febrero 2018
psico 108 - 2
psico 108 - 3
psico 107 - 1
psico 107 - 2
psico 106 - 1
psico 106 - 2
psico 106 - 3
psico 105 - 1
psico 105 - 2
Psico 104 - nota 1
Psico 104 - nota 2
psico 103 - nota 1
psico 103 - nota 2
psico 103 - nota 3
102 - MJ Mazzoglio y Nabar - Febrero 2017
102 - NM Zelaschi y col. - Febrero 2017
101 - LM Zieher - Noviembre 2016
101 - Rodolfo Ferrando y col. - Noviembre 2016
101 - Ética - Noviembre 2016
100 - LM Zieher - Octubre 2016
100 - Laura Sarubbo - Octubre 2016
99 - JP Díaz - Agosto 2016
99 - D Serrani - Agosto 2016
98 - D Serrani - Junio 2016
98 - VM Daverio - Junio 2016
97 - Diego Cohen - Abril 2016
97 - MC Brió - Abril 2016
96 - MC Brió - Febrero 2016
96 - MC Brió - Febrero 2016
96 - A Sánchez Toranzo - Febrero 2016
95 - D Serrani - Noviembre 2015
95 - A Sánchez Toranzo y col. - Noviembre 2015
94 - MS Perez de Vargas - Octubre 2015
94 - MJ Scolari - Octubre 2015
93 - MS Perez de Vargas - Agosto 2015
93 - NM Zelaschi y col. - Agosto 2015
92 - LM Zieher - Junio 2015
92 - D Saferstein - Junio 2015
91 - D Serrani - Abril 2015
91 - D Cohen - Abril 2015
91 - A Sánchez Toranzo - Abril 2015
90 - MS Gonçalves Borrega - Febrero 2015
90 - AR Lasarte Lloveras y col. - Febrero 2015
89 - EK Blanc - Noviembre 2014
89 - L Carosella y col. - Noviembre 2014
88 - E Isasi y col. - Octubre 2014
88 - D Serrani - Octubre 2014
87 - S Dias Kümpel - Agosto 2014
87 - M Zorrilla Zubilete - Agosto 2014
86 - D Cohen - Junio 2014
85 - AB Romeo - Abril 2014
85 - O Bondolfi - Abril 2014
84 - LM Zieher - Febrero 2014
84 - P Osores - Febrero 2014
84 - R Groisman - Febrero 2014
83 - P Osores - Noviembre 2013
83 - A Vicario - Noviembre 2013
83 - MJ Scolari - Noviembre 2013
82 - LM Zieher - Octubre 2013
82 - E Serfaty - Octubre 2013
82 - D Serrani - Octubre 2013
81 - LM Zieher - Agosto 2013
81 - A Kabanchik - Agosto 2013
80 - O Bondolfi - Junio 2013
80 - A Sayús - Junio 2013
79 - K Alipanahi - Abril 2013
79 - E Serfaty y col. - Abril 2013
79 - RJM Rocabado Vargas - Abril 2013
78 - E Serfaty y col. - Febrero 2013
78 - MV Chiappe - Febrero 2013
78 - A Kabanchik - Febrero 2013
77 - A Kabanchik - Noviembre 2012
77 - LE Barrera y col. - Noviembre 2012
77 - LV Galván - Noviembre 2012
76 - A Sánchez Toranzo - Octubre 2012
76 - D Serrani - Octubre 2012
76 - M Scolari - Octubre 2012
75 - MX Oviedo Mañas - Agosto 2012
75 - MA Marco - Agosto 2012
75 - R Groisman - Agosto 2012
74 - LR Guelman - Junio 2012
74 - EM Serfaty - Junio 2012
74 - L Perissé - Junio 2012
73 - M Zorrilla Zubilete - Abril 2012
73 - G Delmonte - Abril 2012
73 - SP Udry - Abril 2012
72 - AC Cipolla - Febrero 2012
72 - A Sayús - Febrero 2012
72 - Olga Bondolfi - Febrero 2012
71 - LM Zieher - Noviembre 2011
71 - E Serfaty - Noviembre 2011
71 - V de la Paz Sáenz - Noviembre 2011
70 - A Sánchez Toranzo y col. - Octubre 2011
70 - PR Papaleo - Octubre 2011
70 - AB Kabanchik - Octubre 2011
psico 69 - nota 1
69 - D Serrani - Agosto 2011
69 - FM Daray y col. - Agosto 2011
68 - LM Zieher - Junio 2011
68 - D Saferstein - Junio 2011
68 - SP Udry - Junio 2011
67 - MC Brió - Abril 2011
67 - ML González - Abril 2011
67 - PS Cuevas - Abril 2011
66 - E Serfaty - Febrero 2011
66 - R Groisman - Febrero 2011
66 - A Kabanchik - Febrero 2011
65 - JA Reyes Ticas - Noviembre 2010
65 - O Bondolfi - Noviembre 2010
65 - G Delmonte - Noviembre 2010
64 - D Cohen - Octubre 2010
64 - E Serfaty - Octubre 2010
64 - G Delmonte - Octubre 2010
63 - E Serfaty y col. - Agosto 2010
63 - G Daruich - Agosto 2010
63 - AB Kabanchik - Agosto 2010
62 - M Alonso - Junio 2010
62 - EL Schvartzapel - Junio 2010
61 - M Alonso - Abril 2010
61 - ÁSA Álvarez Sanguedolce - Abril 2010
60 - MR Batsios y col. - Febrero 2010
60 - GB Acosta - Febrero 2010
60 - E Serfaty - Febrero 2010
59 - SA Alvano y col. - Noviembre 2009
59 - A Sánchez Toranzo - Noviembre 2009
59 - AS Ekboir - Noviembre 2009
58 - SA Alvano y col. - Octubre 2009
58 - O Bondolfi - Octubre 2009
58 - AB Kabanchik - Octubre 2009
57 - ML González - Agosto 2009
57 - MC Brió - Agosto 2009
57- NE Grañana - Agosto 2009
56 - LM Zieher - Junio 2009
56 - PD Gargoloff - Junio 2009
56 - Alicia Kabanchik - Junio 2009
55 - D Cohen - Abril 2009
55 - M Bonanni - Abril 2009
55 - MJ Scolari - Abril 2009
54 - A Sánchez Toranzo - Febrero 2009
54 - B Saravia - Febrero 2009
54 - GJ Hönig - Febrero 2009
53 - RS Gilszlak, S Estensoro - Noviembre 2008
53 - GJ Hönig - Noviembre 2008
53 - P Antúnez - Noviembre 2008
52- LM Zieher - Octubre 2008
52 - D Maur, B Bourdet - Octubre 2008
52 - GJ Hönig - Octubre 2008
51- M Migueres y col. - Agosto 2008
51 - MC Brió - Agosto 2008
51 - MV Rodríguez - Agosto 2008
50 - LM Zieher - Junio 2008
50 - N Fejerman - Junio 2008
50 - LR Guelman - Junio 2008
49 - A Sánchez Toranzo - Abril 2008
49 - S Gobbi1 y N Zelaschi - Abril 2008
49 - MF Kuspiel y J Torrez - Abril 2008
48 - S Halsband - Febrero 2008
48 - MJ Scolari y GB Acosta - Febrero 2008
48 - L Scévola y col. - Febrero 2008
47 - GE Barrantes - Noviembre 2007
47 - F Vidal - Octubre 2007
46 - P Vallejos y col. - Noviembre 2007
46 - R Groisman - Noviembre 2007
46 - MA Kauffman y col. - Octubre 2007
45 - MJ Scolari - Agosto 2007
45 - HJ Bertera - Agosto 2007
45 - RA Yunes - Agosto 2007
44 - MC Brió - Junio 2007
44 - RA Yunes - Junio 2007
44 - D Saferstein - Junio 2007
43 - LM Zieher - Abril 2007
43 - RA Yunes - Abril 2007
43 - L Scévola y col. - Abril 2007
42 - MJ Scolari - Febrero 2007
42 - M Zorrilla Zubilete - Febrero 2007
41 - LM Zieher - Diciembre 2006
41- MC Brió - Ddiciembre 2006
41 - D Scublinsky - Diciembre 2006
40 - SA Alvano - Octubre 2006
40 - D Cohen, M Rodríguez - Octubre 2006
40 - L D`Alessio y col. - Octubre 2006
46 - V Rodríguez Rohwain y E Zaidel - Julio 2019
45 - E Zaidel - Mayo 2019
45 - E Yarri - Mayo 2019
44 - E Zaidel - Marzo 2019
44 - P Forcada - Marzo 2019
43 - E Zaidel - Septiembre 2018
43 - A Sigal - Septiembre 2018
Neuro & cardio 1 - P Forcada - Julio 2018
Neuro & cardio - A Vicario - Julio 2018
42 - JP Costabel - Junio 2018
42 - E Zaidel y col. - Junio 2018
41 - EJ Zaidel - Abril 2018
41 - E Sagray y col. - Abril 2018
40 - LM Pupi - Noviembre 2017
40 - E Zaidel - Noviembre 2017
39 - AM Cafferata y col. - Octubre de 2017
39 - GD Elikir - Octubre de 2017
36 - MNC Derito - Junio 2019
Psiquiatria 35 - 2
Psiquiatría 35 - 1
Psiquiatría 34 - 2
Psiquiatría 34 1
Psiquiatría 33 - 1
Psiquiatría 33 - 2
Psiquiatría 33 - 3
Ansiedad en niños y adolescentes - Junio 2019
Teoría de la mente. Neurobiología - D Coehn
Neurociencias y Cardiología - P Forcada
Microbita, estrés y depresión en la vejez - A Kabanchik
Mecanismos moleculares que unen dolor y trastornos psiquiátricos - A Serra
Encrucijada psicofarmacológica con los antipsicóticos - D Fadel
Fallas evolutivas responsables de las enfermedades mentales - M Mora

Av. García del Río 2585 Piso 12 A - C.A.B.A
+54 11 2092 1646 | info@sciens.com.ar

Editorial Sciens, Todos los Derechos Reservados 2015

Neurociencia - De la neurona a la mente

De la neurona a la mente