09 - Agosto 2001

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Depresión y antidepresivos: Consideraciones en la niñez y la adolescencia

09 - Agosto

Depresión y antidepresivos: Consideraciones en la niñez y la adolescencia Resumen El presente trabajo es una revisión general del concepto de depresión en niños y adolescentes, señalando la importancia de su reconocimiento y sus implicancias clínicas y terapéuticas. Se considerará el uso de los antidepresivos en este grupo etario, el cual podrá ser el resultado de un abordaje interdisciplinario. Palabras Clave Depresión • antidepresivos • niñez • adolescencia • desarrollo Introducción En las últimas décadas se ha comenzado a reconocer la existencia de trastornos depresivos en los niños y los adolescentes. A partir de la mayor adquisición de conocimientos en el campo clínico y terapéutico, se ha logrado realizar diagnósticos más precisos que han permitido acceder a un uso más racional de los recursos terapéuticos disponibles en la actualidad. El término depresión ha sido utilizado como referencia a un síntoma, a un síndrome, a un trastorno o cualidad; lo que ha llevado en muchos casos a una situación confusa para el diagnóstico y la realización de un tratamiento adecuado. A partir de las múltiples evidencias que sugieren la existencia de una continuidad entre la depresión del niño y la del adulto, la significativa morbilidad, y la eficacia de los fármacos antidepresivos en el tratamiento de los pacientes adultos, se ha valido el uso de este grupo de fármacos en la infancia y la adolescencia. Actualmente, se reconoce a la depresión infantil como una enfermedad mental crónica y recurrente que origina una disfunción grave, dejando al niño con un mayor riesgo para el desarrollo de una enfermedad ulterior, pudiendo en ciertas situaciones llegar al suicidio. El concepto de depresión y su desarrollo puede ser planteado desde diferentes niveles: evolutivo biológico, conductual (aprendizaje), social (cultura) y psicodinámico (individual y familiar). La integración de estos niveles resultará en un diagnóstico y un tratamiento más adecuados. El desarrollo de un individuo podemos considerando como un continuo a través de la vida, con cambios en el mundo internos y externos de la persona, los cuales presentan la capacidad de interactuar entre sí, produciendo modificaciones en el ánimo, la conducta t el pensamiento. Estos cambios son más intensos durante la niñez y adolescencia. Epidemiología Las investigaciones epidemiológicas indican que el 14% y el 29% de los niños estadounidenses tienen uno o más trastornos psiquiátricos de una intensidad moderada o grave. En un estudio realizado por Rutter y colaboradores con niños de 10 a 11 años de edad, el 13% presentó síntomas depresivos, el 17% falta de sonrisa y el 9% preocupación por temas depresivos. En comparación con los datos aportados por los padres se evidenció un porcentaje de concordancia de los síntomas de un 10% a un 12%. Entrevistados estos chicos a la edad de 14 a 15 años, más de un 40% refirió sentimientos depresivos y un 7% a 8% ideación suicida. Por lo tanto, algunos autores plantean que la incidencia de depresión sería del 0,9% en preescolares, 1,9% en escolares y 4,7% en adolescentes (2,14,18,20).

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