102 - Ética - Febrero 2017

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102 - Ética - Febrero

Psicofarmacología 17:102, Febrero 2017 Prof. Dr. Luis Allegro Presidente de Honor de la Sociedad de Ética en Medicina, AMA. Miembro del Consejo Académico de Ética en Medicina, Academia Nacional de Medicina. Exprofesor Titular de Psicopatología y Psiquiatría, Universidad de Rosario. Full Member of the International Psychoanalytic Association. Sección de ética La obsoletización de los conocimientos científicos. El “obstáculo epistemológico” en la práctica profesional. Un obstáculo de la praxis profesional: la lucha entre los conocimientos obsoletos y los conocimientos nuevos La tarea del profesional está llena de dificultades. Una de ellas suele aparecer como una limitación del pensamiento científico, y se refiere a una fuerte tendencia a relacionar los conocimientos nuevos y desconocidos con los ya conocidos previamente. Esto significa que los conocimientos ya aceptados y establecidos −con los que el profesional está acostumbrado a pensar− funcionan como una barrera que impide pensar en el nuevo conocimiento. Frecuentemente los conocimientos que son habituales en el profesional funcionan como prejuicios que obstaculizan la instalación del nuevo concepto que se está aprendiendo. Este tipo de obstáculo tiene una larga data, una fuerte presencia y un gran peso en toda historia laboral. El progreso de la ciencia provoca fatalmente este obstáculo. Los conocimientos previos constituyen las “creencias” científicas Los conocimientos adquiridos previamente constituyen verdaderas creencias. Tienen la fuerza y los atributos de las creencias religiosas o políticas. ¿Qué son las creencias? Dice Ortega y Gasset: “estas ideas básicas que llamo creencias no surgen en tal día y hora dentro de nuestra vida, no arribamos a ellas por un acto particular de pensar, no son ocurrencias ni siquiera de aquella especie más elevada por su perfecta lógica y que denominamos razonamientos. Todo lo contrario: estas ideas que son, de verdad, creencias constituyen el continente de nuestra vida, y por ello no tienen el carácter de contenidos particulares dentro de esta. Cabe decir que no son ideas que tenemos sino ideas que somos. Más aún: precisamente porque son creencias radicalísimas se confunden para nosotros con la realidad misma –son nuestro mundo y nuestro ser–, pierden, por tanto el carácter de ideas, de pensamientos nuestros que podrían muy bien darnos ocurrido.” Ortega y Gasset sostiene fuertemente que sin creencias no podemos vivir. Una creencia es la firme convicción de la existencia de una cosa cuyo funcionamiento produce un determinado efecto: un sentimiento de seguridad que resuelve toda incertidumbre. Se pueden establecer evidencias claras sobre lo que se cree. El hecho de resolver la incertidumbre logra un efecto ansiolítico tranquilizante. La teoría del conocimiento: la epistemología La epistemología es la rama de la filosofía que estudia los problemas relacionados con la teoría del conocimiento. La epistemología estudia la definición del saber y los conceptos relacionados, de las fuentes, de los criterios, de los tipos de conocimiento posible, del testeo de los criterios de verdad para evaluar los conocimientos y las relaciones entre el que capta el conocimiento y el objeto conocido. Su punto de partida es la recolección de los datos observacionales que constituyen la base empírica, y las teorías que pueden tener distintos niveles de abstracción y de generalización. En la clínica, los datos observacionales se refieren al diagnóstico, y las teorías son las hipótesis clínicas o terapéuticas. El obstáculo epistemológico de Bachelard La epistemología suele ser tomada como la filosofía de las ciencias. La adquisición de nuevos conocimientos produce una lucha interna en la mente del investigador y del profesional. Descubrir, aceptar y adquirir un conocimiento nuevo es siempre una mezcla de lucha y de placer. El avance del conocimiento científico se caracteriza por provocar rupturas epistemológicas de los conocimientos previamente adquiridos y ya conocidos y que, por lo tanto, mantienen su vigencia hasta que el nuevo conocimiento los desplaza. Esto es lo que Gaston Bachelard denomina “obstáculo epistemológico” (Bachelard G., La formación del espíritu científico, Siglo XX editores, México). El “obstáculo epistemológico” es vivido como un “escotoma mental” –llamado así por su analogía con el escotoma óptico, que es una zona ciega del campo visual- que funciona como una “ceguera” mental que abarca al conocimiento nuevo. Bachelard propone “plantear el problema del conocimiento científico en términos de obstáculos”, que se presentan en la mente del profesional o del investigador científico, como una traba del pensamiento para aceptar ideas nuevas que provocan ansiedades, precisamente, por ser desconocidas. Lo que no se conoce, en tanto ser desconocido, es siempre peligroso. Un ejemplo clínico Un colega me consulta por una paciente, de 60 años, con conflictos familiares de diversa índole. Describe su personalidad utilizando términos como que es una “personalidad paranoide y megalomaníaca” resistente a toda aproximación terapéutica. ¿Cuál es el obstáculo epistemológico del colega? Es evidente que en la evaluación que el colega efectúa de su paciente, predominan teorías diagnósticas que se basan fundamentalmente en el concepto de “cuadros nosológicos”. Este es el obstáculo epistemológico, que funciona como un escotoma psíquico. En la medida que el colega ubica a la paciente en dichos cuadros está “cosificando” su problemática y esto dificulta enormemente tanto la comprensión diagnóstica, como la operación terapéutica: la paciente “es un cuadro clínico” y no se la comprende como “una persona” que se conduce con un comportamiento paranoide o megalomaníaco. La relación terapéutica se torna inoperante. El colega continúa actuando como en la época en la que el diagnóstico se efectuaba con el criterio de “cuadro clínico”: el cuadro paranoide o el cuadro megalomaníaco. El concepto de “cuadro clínico” –que es una abstracción- contiene la cualidad de ser fijo e inmutable. Hoy día, esto mismo se aborda con el concepto de “comportamiento paranoide” o “megalomaníaco”. Estos comportamientos cambian de un día al otro, presentando las variaciones que son propias de los seres humanos. Este abordaje “humaniza” la relación terapéutica y ayuda al paciente a ir cambiando en forma positiva hacia la resolución. EDITORIAL SCIENS // 5

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