17 - L Allegro - Julio de 2012

Columna de Ética. Responsabilidad ética en medicina Pensamiento médico responsable

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farmacología cardiovascular 17 | Julio de 2012 Columna de Ética Prof. Dr. Luis Allegro Presidente de la Sociedad de Ética en Medicina, AMA. Miembro del Consejo Académico de Ética en Medicina, Academia Nacional de Medicina. Ex Profesor Titular de Psicopatología y Psiquiatría, Universidad de Rosario. Full Member of the International Psychoanalytic Association. Responsabilidad ética en medicina Pensamiento médico responsable Es interesante intentar delimitar el área conceptual ética de la responsabilidad. El concepto de responsabilidad en medicina, requiere ser visto como pensamiento médico responsable. Responsabilidad Es uno de los valores. Se refiere al comportamiento de la persona que significa la capacidad de valorar a través de la reflexión, las consecuencias del mismo. La persona responsable es aquella que actúa con el conocimiento claro de las consecuencias que se derivan de su conducta. En el pensamiento kantiano, es la condición personal de ser una persona consciente y libre de concebir los actos posibles y de sus consecuencias. El imperativo categórico kantiano dice: "obra de tal modo que los efectos de tu acción sean compatibles con la permanencia de una vida humana auténtica". A este imperativo se lo conoce como "principio de responsabilidad". Hay quienes desarrollan estos principios de responsabilidad reconociendo: 1) reconocer las propias inquietudes y las de los demás; 2) buscar de lograr el mejor rendimiento con la mayor eficacia de la función que se está cumpliendo; 3) informar el momento preciso de los problemas que surgen voluntaria o involuntariamente en el cumplimiento de la tarea; 4) planificar adecuadamente las acciones y funcionamientos inherentes al desarrollo de la realización; 5) hacerse cargo y asumir las consecuencias de lo realizado; 6) promover los principios éticos y las prácticas correspondientes para el ejercicio profesional. Responsabilidad en medicina Se ha escrito sobre la responsabilidad médica referida a un daño ocasionado en un paciente. Este problema es importante pero no es el tema que deseo desarrollar aquí. Es más importante pensar en términos del "médico responsable" por que es un concepto que abarca a todo su quehacer profesional y lo incluye a él como persona. Se refiere al médico que se interesa por su paciente, no solamente por la enfermedad propiamente dicha sino especialmente por la persona enferma. Esta es una concepción más amplia que incluye a la enfermedad, a la persona afectada por esa enfermedad y a las circunstancias relacionadas y dependientes de él. Pensamiento médico responsable El pensamiento responsable es producto de una buena madurez emocional. El ser humano va desarrollando la capacidad de sentir y de emocionarse a medida que va creciendo. El ser humano en su desarrollo va cumpliendo etapas: la infancia, la niñez, la pubertad, la adolescencia, la juventud y la madurez. Cada una de estas etapas modula las emociones en una forma propia y característica. Sin embargo, el desarrollo evolutivo del ser humano suele no ser parejo y completo en cada una de estas etapas y frecuentemente quedan algunas cuyas emociones han sido vividas con mayor intensidad. El color de la calidad de las emociones de cada etapa se repite según las experiencias que se viven. Algunas veces hay episodios que reviven emociones propias de la infancia. La evolución que va experimentando cada individuo hace que según las experiencias vividas se produzcan reactivaciones de algunas de esas etapas. Ese momento del desarrollo se lo conoce como “punto de fijación”. Cuando alguna de estas fijaciones es muy intensa produce una detención del desarrollo evolutivo en ese nivel y se da el caso que una persona de edad madura reaccione con emociones propias de esas etapas anteriores. Se las reconoce como reacciones infantiles o adolescentes. Cuando hay una evolución equilibrada en el desarrollo de la afectividad emocional se da un campo propicio para que paralelamente haya también un buen desarrollo en la madurez. Esto significa una buena capacidad para experimentar satisfacción y placer, y también una buena capacidad para tolerar el disgusto y el dolor. Es necesario este desarrollo para poder manejar un pensamiento responsable. El pensamiento es el valor más importante del ser humano y es el patrimonio también más importante de la humanidad. De él surge la creatividad y en él se originan las soluciones a los problemas del ser humano. De él ha dependido que el término medio de la vida del hombre se haya prolongado tanto, que el hombre haya pisado la luna, que en pocas horas se pueda viajar de un continente a otro, que podamos vivir con el confort y el bienestar que hemos logrado. Pensamiento médico autónomo y libre La medicina ha venido perdiendo autonomía especialmente desde la segunda mitad del siglo XX. A ello ha contribuido la forma como se ha ido institucionalizando la medicina. En ello ha influido la empresa médica, la medicina prepaga y las obras sociales. Sin embargo a pesar de ello, el médico puede seguir desarrollando un pensamiento maduro, autónomo y libre. La total autonomía de la medicina, ya no es formulada en los pensamientos de las ciencias sociales. Se conoce como concepto de autónomo la capacidad de poder administrarse por sus propios medios. Hoy el médico -a pesar de cómo está institucionalizado el ejercicio de la medicina- puede sin embargo, pensar y meditar el problema médico con una libertad razonable. El médico puede manejarse con la libertad de ser una buena persona para el paciente. Por suerte, esa cualidad de "ser buena persona" es un producto que todavía puede ser utilizado por el médico. La horizontalidad y la verticalidad en la relación médicopaciente. Su relación con la responsabilidad médica. La relación médico-paciente ha venido evolucionando con el curso del tiempo. En la medicina clásica la relación era fuertemente paternalista: el médico actuaba como un “padre” que daba órdenes y el paciente, como un “hijo” que obedecía. Esto significaba una relación vertical de carácter autoritario. En los tiempos actuales nos hemos ido acostumbrando a que el médico y el paciente se traten de igual a igual en una relación horizontal, como si fuera una relación entre hermanos que comparten por igual la responsabilidad del acontecer médico. Estas dos modalidades cumplen funciones diferentes y las dos son necesarias. El Rp de las recetas médicas significa que “el médico ordena” la realización de la medicación. También se llaman “órdenes” las indicaciones médicas escritas pidiendo los estudios de laboratorio que se deben efectuar. En cierto sentido toda orden implica verticalidad. Por otra parte, hoy se impone una horizontalidad en la relación del médico con su paciente que comunica e impone la necesidad de que el paciente se haga cargo de la parte de responsabilidad que a él le corresponde en el tratamiento. Es una buena práctica que el médico realice el ejercicio de practicar estas dos relaciones con su paciente, que lo pueda efectuar fluidamente sin roces, porque esto también compete al compromiso del médico responsable. Editorial Sciens | 5

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