18 - VF Donnoli - Febrero 2003

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Neuro-Psicoanálisis de la Esquizofrenia

18 - VF Donnoli - Febrero

Neuro-Psicoanálisis de la Esquizofrenia Resumen En este trabajo se intenta articular concepciones sobre la esquizofrenia provenientes de dos ámbitos de estudio que impresionan como opuestos. Sin embargo estos, la fisiopatología y la psicopatología psicoanalítica, comparten una consideración similar respecto de los mecanismos esenciales de esta enfermedad, que consiste en la observación de alteraciones en el procesamiento de la información perceptual. Al respecto se menciona la fundamental importancia que tiene una posible patología del filtrado sensorial en la producción de los síntomas denominados positivos y negativos. Palabras clave Esquizofrenia • Síntomas positivos y negativos • Filtro sensorial • Desarrollo neuropsicológico. Introducción La esquizofrenia es una enfermedad que encierra una enorme complejidad, ya sea en lo que se refiere a la etiología, a la presentación clínica, como a los esquemas terapéuticos. Debido a esto su estudio requiere un abordaje desde un modelo no reduccionista. Este modelo debe examinar a la patología esquizofrénica considerando que la misma es un producto complejo y sobredeterminado por la interacción de diferentes variables provenientes de los distintos niveles de organización que hacen posible la vida psíquica: cerebral, psíquico individual y relacional. Estos niveles obedecen a diferentes principios de regulación. Esta diferencia impone la observación del fenómeno esquizofrénico desde diversos puntos de vista utilizando una consideración jerárquica de la misma. La jerarquía se refiere, en este caso, no a una mayor importancia de un punto de vista sobre otro, sino a una captación que, efectivamente, diferencie y tenga en cuenta esos principios de regulación que sustentan al fenómeno observado. De esta forma, la esquizofrenia, se presenta como una multiplicidad que permite varios abordajes que enriquecen su comprensión y tratamiento, no en términos de importancia teórica sino de utilidad práctica para el paciente. Así es como, la consideración de los principios reguladores, neuroquímico, vincular y psíquico individual, son útiles en los diferentes momentos del abordaje terapéutico. En este trabajo nos referimos a dos puntos de vista que impresionan como opuestos y, para algunos, excluyentes: la fisiopatología y la psicopatología. Lejos de este pensamiento, aquí consideramos que el psicoanálisis y las neurociencias tienen en común la observación del fenómeno mental teniendo en cuenta estructuras y funciones que conforman un ensamblaje por el que circula la información. De esta manera, el procesamiento de la información puede ser considerado tanto desde la neurofisiología como de los principios del psicoanálisis. Respecto de la consideración del procesado de la información, debemos tener en cuenta la diferencia que existe entre los modelos cognitivos y el psicoanálisis. Los modelos cognitivos parten de la idea de que la mente es una organización funcional ordenada en una secuencia que se mantiene en el tiempo: percepción - reconocimiento - juicio - razonamiento. La actividad mental, desde este modelo, es un procesamiento de la información consistente en recolección, recombinación con la información previamente adquirida, procesado de la información nueva y vieja, y generación de una conducta que tiende a optimizarse. Este pensamiento, no tiene en cuenta que la conducta incluye, en su génesis, una proyección de la misma en el futuro, es decir que es parte de un proyecto, no siempre tendiente a la optimización (recordemos el fenómeno de la compulsión a la repetición displacentera), basado en las experiencias pasadas y fantasías conscientes e inconscientes. Nosotros consideramos, desde el aporte del psicoanálisis, a los rendimientos cognitivos como herramientas del aparato psíquico que son utilizadas “socialmente”, es decir que la elaboración de la información se encuentra al servicio de las relaciones entre el yo y el mundo. La información DR. VICENTE FELIPE DONNOLI Médico Psiquiatra, Doctor en Medicina, UBA. Profesor Regular Adjunto del Departamento de Salud Mental de la Facultad de Medicina UBA. Jefe del Servicio 15 - CICPE (Centro de Investigaciones Clínicas y Psicopato-lógicas en Esquizofrenia). Hospital José T. Borda. Miembro Titular en función didáctica de la Asociación Psicoanalítica Argentina. Medrano 1650 6J (1425) Capital Federal. Tel/fax: 4867-1416. e-mail: vfdonnoli@aol.com es un elemento de vínculo, no sólo es recibida por un yo pasivo sino que es también emitida por este. Los sistemas que regulan la circulación de la información siguen principios diferentes a lo largo del desarrollo, los que regulan la infancia y la madurez no son los mismos. Desde este punto de vista, la patología consiste en las fallas acaecidas en la génesis y organización de esta información. Durante la entrevista con un paciente nos enfrentamos a una estructura total neuro - psicológica. Siguiendo el principio básico de la holografía según el cuál cada componente puede representar a la estructura total. La interdependencia que existe entre las partes componentes permite que mediante un cambio en cualquiera de ellas se obtenga una distribución en el resto. Por ello, un cambio en el elemento neuroquímico, psíquico o vincular repercute en el resto. La utilidad clínica de este tipo de consideraciones consiste en tener en cuenta que las intervenciones directas sobre la neurofisiología pueden generar cambios psicológicos, y viceversa. La aplicación de una medida terapéutica farmacológica se refleja en cambios en el nivel psíquico, así también la psicoterapia ocasiona cambios neuroquímicos. Por otra parte, y considerando que las estructuras tienden a la homeostasis, las intervenciones no se tienen que dirigir a uno solo de los puntos ya que se corre el riesgo de la disipación del efecto. Los abordajes terapéuticos, entonces, siempre deberían ser múltiples. La esquizofrenia se ha convertido en el paradigma de la psicosis, esto es de la pérdida de relación con la realidad y la desintegración de la identidad personal. La patología del trastorno esquizofrénico consiste en un desarreglo de los mecanismos adaptativos; es decir, de un tratamiento de la información del medio interno y externo crónicamente desorganizado. Por ello, destacaremos los fenómenos que se refieren a la consideración de los estímulos que constituyen las unidades de dicha información. Durante la última década, y a partir de la moderna tecnología experimental se han comprobado las primeras observaciones de Kraepelin acerca de la patología, en los “dementes precoces”, de la atención voluntaria, dirigida en forma activa hacia la exploración de los estímulos del mundo (aufmerksamkeit). Los datos sensoriales recogidos necesitan naturalmente de una desestima de los estímulos irrelevantes que sólo provoquen distracción o fragmentación en el flujo de información. Estos fenómenos de selección e inhibición de ciertos datos están al servicio de mantener una natural constancia en dicho flujo. En la esquizofrenia esta función de “filtrado” se encuentra alterada, aparentemente, desde el comienzo de la vida psíquica del sujeto. De esto último dan cuenta los trastornos cognitivos y los denominados signos neurológicos suaves presentes durante la infancia y que forman parte de la personalidad esquizoide - esquizotípica de los pacientes. Fisiopatología La complejidad de la esquizofrenia radica en que ella se produce por una patología que involucra diferentes aspectos cognitivos y emocionales relacionados con los sistemas funcionales córtico-subcorticales de la percepción, el lenguaje, la memoria, etc. La observación clínica, desde el punto de vista fisiopatológico, considera a la misma caracterizada por diversas manifestaciones: síntomas positivos en los que se sugiere una alteración neural a nivel de los sistemas que controlan el procesamiento de la información (4, 15, 18), y síntomas negativos en los que se denota una disminución de la integración entre el tono emocional, la motivación y los rendimientos cognitivos y perceptuales (1, 19). La diversidad confirmada en la presentación clínica supone una variada etiología, ya sea genética o epigenética, con una común fisiopatología que da cuenta de la alteración en el proceso de filtrado de estímulos sensoriales. La experiencia propia y la del mundo como vivencia del sujeto supone la elaboración de información proveniente tanto del espacio exterior cómo del espacio interior. Los estímulos que conforman este PSICOFARMACOLOGÍA // 13

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