63 - L Allegro- Agosto 2010

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Psicofarmacología 10:63, Agosto 2010 é Sección Ética Por el Profesor Doctor Luis Allegro ¿La Medicina sigue siendo una profesión liberal? ¿Cuál es el grado de libertad del médico? La Medicina: profesión liberal La medicina fue considerada una profesión liberal que puede ser ejercida con un alto grado de libertad, sin depender de un jefe o de una autoridad. Se define la profesión liberal como aquella que comprende la práctica de una carrera aprendida en un centro universitario y cuyo ejercicio es predominantemente intelectual y que puede ser complementada con actividades manuales, como el caso del cirujano. El concepto de profesión liberal viene de la evolución de lo que se conoce como arte liberal desde la antigüedad clásica y comprendía los estudios que ofrecían conocimientos generales y capacitaciones intelectuales y profesionales. Eran ejercidas por los “hombres libres” que se diferenciaban de aquellos otros que se ocupaban de las “artes serviles”. Las “artes liberales” comprendían dos grupos de estudios llamados el Trivium y el Cuatrivium. En conjunto ambos grupos comprendían la Gramática, la Dialéctica, la Retórica, la Aritmética, la Geometría, la Astronomía y la Música. La Medicina es una profesión que, desde antiguo, ha contado con un importante reconocimiento social hasta prácticamente mediados del siglo XX pasado. El cuidado de la salud de los pacientes por su trascendencia social fue el factor que ha sustentado el alto prestigio de esta profesión. La empresa médica prepaga. La obra social El advenimiento de la empresa médica de carácter prepago y de las obras sociales ha venido modificando el margen de esta libertad profesional y ha venido a cambiar este status transformando paulatinamente al médico en un empleado de la institución. En este sentido, el médico se viene enfrentando con situaciones que le impone la dirección de la empresa médica y se ve compelida tener que atender la cantidad de pacientes que se le estipula por cada unidad de tiempo. La prescripción médica Hoy podemos preguntarnos si el médico ejerce una profesión liberal cuando ponemos el centro de la atención en, por ejemplo, la prescripción médica. ¿Cuál es el margen de libertad que posee cuando está ejerciendo su profesión al servicio de una institución médica? Sabemos que hoy está obligado a prescribir su receta dentro del listado farmacéutico que la institución establece. Muchas veces el médico debe informar por escrito la medicación indicada agregando el argumento de justificación. En este caso, cabe preguntarse si el médico es el depositario de la confianza y de los derechos del paciente ¿cómo puede efectuar una mediación entre las necesidades del enfermo y los intereses de la empresa médica? En un sentido tanto psicológico como social, la práctica médica ha pasado de ser una relación diádica −es decir una relación de “a dos” que se establecía entre el médico y el paciente− a una relación triádica o triangular que se establece entre el médico, el paciente y la empresa médica. La creación de la empresa médica −que se conoce como “prepagas” u obras sociales− ha venido a interferir en la relación entre el médico y el paciente de tal modo que ésta se ha triangularizado, influyendo enormemente en el desarrollo de la función médica y en sus resultados. Esto significa que el médico cuando está prescribiendo −entendiendo por prescribir a la acción de pensar, elegir e indicar tanto los instrumentos terapéuticos como todos los demás elementos que se requieren para el tratamiento− se ve obligado a pensar en lo que el paciente necesita adaptándolo a las instrucciones dadas por la empresa médica. ¿Cuál es el margen de libertad que posee el médico institucional? Ejemplo de una patología institucional médica Un joven médico de mi amistad, a cargo del consultorio de psicopatología de un sindicato, recibía permanentemente instrucciones que lo obligaban a atender en forma ambulatoria pacientes que por su cuadro requerían internación, pero que la obra social no podía solventar económicamente. La situación se ponía más dura cuando mi amigo intuía el peligro velado de un reclamo por mala praxis. No solamente era éste el problema que se presentaba con frecuencia; además estaban los pacientes que “debían” ser atendidos en forma preferencial por pedido expreso de alguna autoridad del sindicato, que pagaba de esta manera algún favor político. Tratar un cuadro de descontrol psicótico en estas circunstancias termina siendo un hecho heroico. Y, por supuesto, sin compensación de ninguna índole. Mi amigo tuvo que abandonar la mutual. Las equivalencias terapéuticas Uno los problemas que se plantean con frecuencia es el de las “equivalencias terapéuticas”. ¿Tienen el mismo efecto terapéutico dos específicos farmacéuticos que poseen en su fórmula el mismo principio activo y que sus precios son diferentes? El ambiente sanatorial, lo que se llama habitualmente “la hotelería”, en el caso de una internación ¿se cumplen funciones equivalentes cuando se trata de un sanatorio moderno; o cuando se trata de una vieja casona que se la ha querido adecuar para que satisfaga las necesidades de la Medicina actual? Obviamente se comprende que este tema es mucho más abarcativo y constituye una problemática más compleja. Esta es una mera aproximación. Prof. Dr. Luis Allegro Presidente de la Sociedad de Ética en Medicina, AMA. Miembro del Consejo Académico de Ética en Medicina, Academia Nacional de Medicina. Ex Profesor Titular de Psicopatología y Psiquiatría, Universidad de Rosario. Full Member of the International Psychoanalytic Association. EDITORIAL SCIENS // 7

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