66 - L Allegro - Febrero 2011

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66 - L Allegro - Febrero

Psicofarmacología 11:66, Febrero 2011 é Sección Ética Por el Profesor Doctor Luis Allegro Iatrogenia institucional III La importancia del médico de cabecera. Oración Médica de Maimónides La Sra. C., asociada a una empresa de salud prepaga, venía siendo atendida por el cardiólogo Dr. D. desde hacía años por una arritmia cardíaca con buena compensación. De pronto, sufre una infección urinaria que le produce una descompensación con fibrilación auricular. Fue internada en terapia intensiva durante tres días. Evolucionó bien y luego pasó a sala común por cuatro días más. En cada uno de estos servicios, cambia el equipo médico día por día. Los criterios no son idénticos en cada equipo por razones propias de la problemática médica. Por lo tanto, las interpretaciones no son exactamente iguales y estas diferencias inter-equipos inciden sobre la evolución del paciente. Oración Médica de Maimónides Situaciones como la descripta antes, hacen que sea oportuno recordar la Oración Médica de Maimónides, que me envió el Dr. Moisés Kijak, Miembro Pleno de la Asociación Psicoanalítica Internacional, que es la siguiente: “Llena mi alma de amor por el Arte y tus criaturas. No permitas que la sed de lucro y la ansiedad de gloria influyan en el ejercicio de mi profesión, pues como enemigos de la verdad y el amor al prójimo, fácilmente podrían alucinarme y apartarme del noble deber de hacer bien a tus hijos. Sostén las fuerzas de mi corazón para que siempre se halle presto a servir a ricos y a pobres, a amigos y a enemigos, a buenos y a malvados. Haz que yo no vea en quien sufra sino al prójimo, que mi espíritu permanezca siempre claro junto al lecho del paciente, sin pensamiento alguno extraño capaz de distraerlo, para que recuerde todo cuanto la ciencia y la experiencia le hayan enseñado, pues son grandes y sublimes las investigaciones científicas cuyo objeto es conservar la salud y la vida de tus criaturas. A los 7 días de internación, la Sra. C. es dada de alta por haberse logrado una buena respuesta y es trasladada a su domicilio. Se le suministra una síntesis de la evolución (epicrisis) con indicaciones de continuar un tratamiento anticoagulante que sería dirigido por el cardiólogo Dr. D. en el consultorio institucional. Sin embargo, algunos problemas clínicos agregados impiden que la Sra. C. pueda concurrir al consultorio lo que hace necesaria una atención domiciliaria. La pre-paga tiene en su organización, médico domiciliario e internación domiciliaria, pero ésto no está bien informado, por lo tanto, dentro de la institución es difícil orientarse para lograr esta asistencia especial. Se llama a la institución explicando la situación y responden que la rutina es enviar nuevamente una urgencia médica con ambulancia. La profesional que viene, que no está informada del caso, propone un nuevo traslado a la guardia lo que implicaría una nueva internación en terapia intensiva. ¡Cuánto se hubiese ahorrado en tiempo e implementación terapéutica si existiera un médico de cabecera que realizara el seguimiento de la Sra. C., y que al tener conocimiento de toda su evolución orientara los pasos a seguir para un tratamiento más adecuado y más personalizado! Induce a mis enfermos a confiar en mí y en mi profesión, a obedecer mis prescripciones y consejos. Aleja de ellos la turba de charlatanes y de intrusos, cuyas miles de opiniones, inspiradas por la vanidad y por la presunción de saberlo todo, los hacen casta peligrosa que frecuentemente frustra las mejores intenciones del arte y conduce hacia la muerte de tus criaturas. Si los ignorantes me critican y me mofan, hazme una coraza del amor al arte que me conserve invulnerable para preservar en la verdad a despecho del prestigio, de la edad y de la fama de mis enemigos. ¡Dios mío!: concédeme paciencia e indulgencia ante los enfermos tercos y malcriados. Hazme siempre moderado, insaciable solamente en el amor a mi ciencia. Aleja de mí la pretensión de saber y de poderlo todo. Dame fuerza, voluntad y ocasión para acrecentar incesantemente mis conocimientos y descubrir en mi saber los errores ayer no sospechados, pues es grande el arte y en él puede penetrar más y más el espíritu del hombre.” Moisés ben Maimón (1135-1204) Prof. Dr. Luis Allegro Presidente de la Sociedad de Ética en Medicina, AMA. Miembro del Consejo Académico de Ética en Medicina, Academia Nacional de Medicina. Ex Profesor Titular de Psicopatología y Psiquiatría, Universidad de Rosario. Full Member of the International Psychoanalytic Association. EDITORIAL SCIENS // 7

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