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COVID y fibromialgia. Fibro-COVID: ¿una nueva entidad?

COVID y fibromialgia. Fibro-COVID: ¿una nueva entidad? Dra. Jessica Borenstein

COVID y fibromialgia. Fibro-COVID: ¿una nueva entidad?

| FIBROMIALGIA | Dra. Jessica Borenstein Capítulo 11 Médica, Universidad de Buenos Aires (UBA). Médica Patóloga. Médica Especialista en Psiquiatría, Asociación de Psiquiatras Argentinos (APSA). Posgrado en Psiconeuroinmunoendocrinología del Estrés, Universidad Favaloro. Magister en Psiconeuroinmunoendocrinología, Universidad Favaloro. Posgrado Evaluación y Tratamiento del Dolor, Hospital Italiano. Docente del Posgrado Universitario de Medicina del Dolor de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE). Vocal del Capítulo de Medicina de Enlace de la Asociación de Psiquiatras Argentinos (APSA). Vocal suplente de la Comisión Directiva de la Asociación Argentina para el Estudio del Dolor (AAED). Miembro de la International Association for the Study of Pain (IASP). COVID y fibromialgia. Fibro-COVID: ¿una nueva entidad? Introducción La pandemia –como todo momento crítico– ha sido generador de muchos desafíos, entre ellos el abordaje de los pacientes, que ya se encontraban atravesando diferentes patologías. El estrés psicológico durante la pandemia, estuvo causado por el miedo y la ansiedad, debidos a la alta tasa de transmisión y mortalidad de la enfermedad, el aislamiento social, los problemas económicos y las dificultades en llegar a los servicios de salud (1). En este capítulo describiré- desde la evidencia y desde mi práctica cotidiana- los datos que vamos obteniendo, de cómo fueron afectados los pacientes con FM, incluyendo las etapas de confinamiento, los contagios, el síndrome post-COVID y las estrategias de vacunación. Estrés en pandemia-datos sobre pacientes con FM durante los confinamientos Las hipótesis sugieren, que las restricciones impuestas por los confinamientos, durante la pandemia COVID-19, tuvieron un impacto variable en el bienestar de los pacientes con FM (2). Para algunas personas, este período interrumpió un delicado equilibrio del estado físico y psicosocial, y resultó en un empeoramiento de la enfermedad. Por ejemplo, las preocupaciones por el cuidado de la salud exacerbaron sintomatología ansiosa principalmente, que dificultaron el afrontamiento sobre la enfermedad (3). El aislamiento en los hogares, a su vez, aumentó la inactividad, con consecuencias perjudiciales para el estado clínico. A pesar de esto, muchos pacientes sintieron la falta de actividad física, y un alto porcentaje de ellos encontró alternativas para mantenerse físicamente activos (4). Sin embargo, a otro grupo de individuos, este período trajo consigo la oportunidad de introducir cambios beneficiosos en el día a día y hábitos de trabajo, que se tradujeron en mejoras en el bienestar. Por ejemplo, el trabajo desde el hogar, resultó en agendas más flexibles y una rutina de trabajo menos estresante, reduciendo el cansancio de la 131

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